Esta mañana amaneciamos con la noticia de la muerte del periodista Javier Ortiz. Él había dejado escrito su propio obituario en un tono netamente humorístico. Una muestra más de esta no tan raral costumbre humana de reirse del propio fallecimiento y de la que los epitafios humorísticos son el mejor ejemplo.

Este blog trata, casi siempre ,de humor pero sobre todo de imágenes. Y hablando de este tema es imprescindible recordar el surrealista funeral de Graham Chapman, miembro de los geniales Monty Python

Los mexicanos también se han aplicado de forma estricta aquello de "a mal tiempo buena cara". ¿El país en alerta por la llamada peste porcina? Pues nada, lo mejor es componer una cumbia de la influenza. Aquí la joya:

¿Sana costumbre? ¿Humor negro? ¿Broma de mal gusto? ¿Terapia?  La opinión, como siempre, en los comentarios, que para eso están.